Cuenta
Detecta aves cuadro a cuadro. Informa cuántas hay a la vez — la medida que no depende de que el seguimiento sea perfecto.
Conteo de fauna urbana por visión. Un sensor que mira una plaza, cuenta lo que ve y convierte ese registro en una serie que se puede gobernar.
Se conecta a una cámara IP común, analiza el video en el lugar y guarda números —nunca imágenes—. Lo que produce no es una foto del día: es una serie temporal por plaza y por ciudad, con la que una decisión de gestión se puede apoyar en un dato y no en una impresión.
Detecta aves cuadro a cuadro. Informa cuántas hay a la vez — la medida que no depende de que el seguimiento sea perfecto.
Con semanas de registro aparece el patrón: a qué hora, qué días, cómo cambia entre plazas. El ritmo es lo que permite intervenir en el momento justo.
Detecta eventos de alimentación: la única palanca con evidencia de que baja la población. Reducir el alimento midió −40 %; el sacrificio, nada.
Cámara IP por RTSP. No hay que cambiar el parque instalado ni agregar equipo en el punto.
La analítica corre sobre el video en vivo, cuadro por cuadro y dividido en partes para que las aves chicas no se pierdan.
Mediana, pico y percentil 95 — más cuánto se miró: una hora poco cubierta no entra a ninguna comparación.
Mapa, histórico y reportes imprimibles, con el mismo índice de los índices oficiales de aves en Europa.
Una sola cámara alimenta varias verticales a la vez. Bird Map entra a la plataforma que ya está midiendo la ciudad — sin sumar hardware, sin sumar nube y sin sumar una consola más para el operador.
Bird Map es una
de las formas que toma esa idea: las cámaras que una ciudad ya tiene, convertidas en
un instrumento que mide.
Trabajamos así en todo el laboratorio — el problema primero, la
tecnología después, y el método a la vista de cada cifra. Conviven ahí el control
inteligente de tránsito, la analítica de seguridad, las comunicaciones y los sensores
urbanos que ya están midiendo Rosario.